Cuenta Pau.
Las doce. Deporte. Mi infierno personal. Si algo odiaba en este mundo eran los deportes, no podía concentrarme en jugar porque estaba pendiente de no lastimarme o lesionarme, sumado a que no le podía pegar a una pelota ni aunque estuviera quieta, simplemente era todo un desafío para mí salir ilesa de la clase de deporte.
Entré a los vestidores para cambiarme de ropa, algunas de mis compañeras ya estaban ahí, incluida Zaira Alfonso, mi única y verdadera amiga aquí en el internado. Ella era alta, de cabello castaño, largo y ondulado; tenía unos hermosos ojos verdes y siempre estaba de buen humor.
- Hola Pau – me saludó
- Hola Zai – respondí mientras ataba mi pelo en un rodete.
- Hoy tendremos voleibol – suspiró Zai a ella tampoco le gustaban los deportes.
- Ni me digas.
Justo en ese momento entró Natalia Paz. Si había una chica perfecta en este mundo, era ella. Hermosa, inteligente y adinerada, aunque en la parte dinero ni mi amiga ni yo nos podíamos quejar. Natalia era castaña de ojos azules profundos que a veces adquirían tonos violáceos. Su cuerpo era el de una modelo, piernas largas y bien torneadas, abdomen plano y curvas generosas y bien formadas.
Deseada por todos, odiada por todas. Natalia era hija de uno de los principales productores televisivos aquí en Argentina, pero hacían negocios afuera.
- ¡ Jovencitas si no salen en este momento las repruebo! – nos gritó el Coach Clapp desde afuera.
Todas nos apresuramos a salir y en mis prisas me tropecé y caí casi encima de Natalia, ah no les mencione q soy torpe en todo menos en baile? bueno lo soy. Algunas de mis compañeras rieron y Natalia me miró con desprecio.
- Fíjate por donde caminas tonta – me dijo y salió hacia el gimnasio seguida de sus "amigas" Laura, Jessica y Samantha.
- ¡Paula! ¿Estás bien? – Zaira me ayudó a levantarme.
- Sí, gracias Zai.
- Maldita Natalia, se cree la última coca del desierto – Zaita iba despotricando contra Natalia.
Entramos al gimnasio y casi todos los hombres ya estaban ahí. Zaira y yo nos sentamos en una de las gradas hasta abajo. Pronto se nos unió Angela, una chica igual de tímida que yo y que con frecuencia se sentaba con Zaira y conmigo, sí era una buena amiga.
El Coach llegó con el contenedor de balones y yo ahogué un grito de terror.
- Bueno jóvenes, como saben este bimestre nos toca voleibol, la semana pasada comenzamos con la teoría así que ahora lo pondremos en práctica. – nos dijo. – hoy vamos a empezar a jugar en parejas.
Todos comenzaron a formar sus parejas y yo suspiré aliviada, Zaira podría muy bien cumplir con su puesto y con el mío, aunque odiaba los deportes ella era buena. Entonces miré al otro lado del gimnasio.
Ahí estaban los cuatro chicos más deseados del internado, los más guapos, los más ricos, los más populares y lo que nadie dice, los más idiotas. Empecemos con David Ferreyra, güero ojos azules, sonrisa "encantadora" es hijo del dueño de las tiendas deportivas más famosas. Luego estaba Hernan Paz, mellizo de Natalia, güero y de ojos azules aunque él era más guapo que David, y mucho más fuerte físicamente, Hernan es un tipo agradable, y es muy amable.
Y luego, estaban los Alfonso, Javier y Pedro. El primero y el mayor era en extremo musculoso, sus ojos eran grises, su cabello era negro y rizado y siempre tenía una sonrisa burlona en su rostro. Pedro, por el contrario era más fino pero no menos fuerte que su hermano. Su cabello era castaño y siempre lo traía despeinado, sus ojos eran color miel y casi siempre estaba serio.
Zaira, mi mejor amiga es su hermana melliza y los tres son hijos del Doctor Alfonso, un cirujano excelente y una mejor persona. Su madre, Patricia Alfonso es arquitecta y dueña de una empresa constructora y de diseño.
¡Oh sí! Estamos frente a los reyes de la escuela (notese mi sarcasmo)
- Ni se molesten en formar sus parejas, yo las voy a formar – nos dijo el Coach.
No por favor grité para mis adentros. De por sí ya era vergonzoso que todos me vieran haciendo el ridículo con Zai como mi compañera, con alguien más esto sería desastroso.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario